Una puerta para cada estilo: descubra las posibles variedades para decorar su hogar u oficina.

Elegir acertadamente una puerta de interior implica escoger un estética determinada, pero también puede incrementar la entrada de luz en una estancia. Existen distintos materiales y acabados para elegir.
Materiales:
- De madera maciza: Son las más resistentes y duraderas aunque tienen el inconveniente de ser muy sensibles a los factores ambientales como la humedad o el cambio de temperatura.
- Chapadas: Son la alternativa más común. Aunque tienen la apariencia de una puerta maciza, en realidad están fabricadas en aglomerado chapado con madera. Son muy resistentes y más económicas que las macizas.
- De DM o MDF: Comúnmente las puertas lacadas son de este material, tienen las mismas ventajas que una puerta chapada.
- Huecas: Son una alternativa económica pero tienen muchas desventajas: Son menos durables y no aíslan de las temperaturas y los ruidos.
Acabados:
- Lisas: para ambientes modernos y minimalistas. Su diseño se basa en la sencillez.
- Molduradas: son más clásicas, aportan elegancia y tradición al ambiente.
- Ciegas: para los espacios en los que se necesita intimidad y privacidad.
- Acristaladas: para ganar luz y amplitud, aligerando el ambiente.
- De madera natural: son las más escogidas, debido al encanto de las maderas naturales. Por esto mismo hay que tener en cuenta que dos puertas de madera natural nunca podrán ser iguales.
- Lacadas: dependiendo del color elegido resaltarán como un elemento de decoración más o bien pueden ampliar visualmente el espacio si tienen el mismo color que la pared.



































